Que sorpresa me llevé, cuando paseando por la pasada feria del libro, me encontré con un bello concierto instrumental de música clásica, dos jóvenes, una tocando el violín, y la otra el violoncello, invitadas y patrocinadas por la Secretaria de Estado de Cultura.
Pero mayor satisfacción fue la mía, descubrir que las jóvenes son cristianas evangélicas y esto gracias a mi viejo amigo Abraham Cruz, que administraba una carpa de Enciclopedia allá en la feria, me las presentó, ahí empecé a conocer su historia y continuaron las sorpresas.
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Son cuatro jóvenes músicos en la familia Santana-Herrera : Sara Indhira, Violinista; Sandra Isabel , toca el Violoncello, Rosanna Irina, Piano y Oboe, y Samuel David, el Violín también. Tienen en común varias cosas: pasión por la música, aman a Dios, no llegan a 22 años, y son hermanos.
Es grandioso saber que ninguno de ellos debieron haber “nacido”, ya que su madre estando alejada del evangelio, había perdido dos embarazo, debido a que tiene en su vientre un fibroma (tumor maligno), que no permitía el desarrollo del feto.
Un día, su madre solicitó a la Iglesia Misionera Asamblea Cristiana, en la cual se había criado, un culto en su hogar, y tocada por el Señor hizo una promesa: que de poder tener un hijo, lo iba a consagrar a la adoración y a la música, lo educaría en la iglesia y ella nunca volvería a apartarse del evangelio.
Dicho y hecho. Dios le concedió quedar embarazada y dar a luz su primera hija, Sara Indira. Si esto fue milagroso: dar a luz una niña sana compartiendo el embarazo con un gran fibroma, mas milagroso fue su próximo embarazo, un embarazo de Mellizas: Sandra y Rosanna.
Le fue recomendado por los médicos el prepararse, pues ya rondaba los 40 años, pero ella aun mantenía su fe en Dios, e inspirada por la historia bíblica de Ana (la madre del profeta Samuel) oró a Dios para que le permitiera tener un varón y así fue, tuvo su cuarto bebé igual de sano y le puso por nombre Samuel.
Los cuatro hermanos, desde temprana edad (5 y 6 años) se iniciaron en la música, para así entrar a la Escuela Elemental de Música, graduarse con honores y pasar al Conservatorio Nacional de Música. Manteniendo su fe y sus principios cristianos donde quiera.
Desde entonces, han sido seleccionados para representar al país en diferentes presentaciones en países como: Alemania, Estados Unidos, Venezuela, Polonia, Beliz, Slovenji, entre otros. Son parte de La Orquesta Nacional Juvenil De La Republica Dominicana “ONJRD”, (Una especie de sinfónica nacional, pero compuesta por jóvenes).
Samuel actualmente se encuentra estudiando música en Hochschule Fur Musik Felix Mendelssohn Bartholdy (una prestigiosa Universidad de Alemania).
Mientras sus hermanas paralelamente estudian diversas carreras universitarias, Sandra en medicina, Rosanna en Economía y Sara en Ingeniería Civil, todas en Intec.
Recientemente, fui invitado a predicar a una iglesia donde ellas tuvieron una parte especial, tocando varios himnos tradicionales cristianos (Todo a Cristo, En el Monte Calvario, Bellas Palabras de Vida, etc) melodías sublimes que de Saúl haberlas escuchadas cuando estaba apichonado (endemoniado), se calma porque se calma...pues todo el que estuvo presente pudo apreciar la preciosa combinación de la música con la adoración.
Sigamos estos bellos ejemplos que dan muestra de que podemos ser fieles a Dios y exitoso en todo lo que emprendamos con su ayuda. |